Escuela del Inversionista · Lección 6 de 6
12 minutos · ejercicio en el laboratorio de Inmobiliaria
Casi todo el mundo compara de la misma manera: "¿me sale más barato pagar la cuota del crédito o pagar el arriendo?". Y esa comparación está mal planteada desde el primer día, por dos razones.
La primera: el arriendo no te deja nada y la cuota del crédito sí — al final del plazo eres dueño de un inmueble. La segunda: la diferencia de plata mensual no se evapora, se puede invertir. Entonces la pregunta correcta no es cuál cuota es más barata, sino: al final del horizonte, ¿quién tiene más patrimonio, el que compró o el que arrendó e invirtió la diferencia?
Esa pregunta sí se puede contestar con números, y por eso el laboratorio tiene una calculadora que compara los dos caminos completos: la entrada, la cuota, los gastos, la valorización, el arriendo que sube con la inflación y la plata que el arrendatario invierte mientras el otro paga el crédito.
Un ejemplo del propio laboratorio: crédito de $245.000.000 a 12,5% EA a 15 años.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Cuota mensual | 2.914.658 |
| Total pagado en 180 cuotas | 524.638.439 |
| Solo intereses | 279.638.439 |
| Intereses vs. lo prestado | 114% |
Tradúcelo a palabras: en 15 años pagas el inmueble dos veces, y la segunda vez no es para ti. Eso no vuelve mala la compra — simplemente explica por qué el que compra tiene que quedarse muchos años: los primeros años de tu cuota se van casi enteros en intereses, no en tu patrimonio.
Y ojo con lo que anuncian. Ese 12,5% es efectiva anual; si te ofrecen "1% mensual" o "12% anual" sin decir EA, compara siempre el EA, porque es la única cifra comparable. Y mira la tasa mensual equivalente de este ejemplo: 0,9864%, no el 1,04% que daría dividir 12,5 entre 12.
Por eso el laboratorio distingue rentabilidad bruta (canon anual ÷ valor) de rentabilidad neta (descontando todo lo anterior): un "6% bruto" se convierte fácilmente en un 3% o 4% neto.